La música electrónica como protesta

La música popular ha estado siempre presente en lo que a las relaciones entre gobierno y ciudadanos se refiere. Los músicos se han hecho presentes a través de una variedad de disciplinas, con frecuencia frente a temas como la guerra, los derechos humanos y el Estado a través de las letras y sleevenotes. El papel de la música dentro de los movimientos sociales y culturales se ha considerado en profundidad por teóricos, críticos y periodistas. Mientras que la música de protesta dentro de ciertos contextos, se caracteriza a menudo por la oposición a través del canto, los actos de protesta exploradas por la música electrónica usualmente no emplean medios vocales.

Esto es, en parte, debido a la música en sí misma, la música que no contiene letras de canciones de forma explícita puede hacer presente su protesta a través de proyectos y eventos, es decir, a través de su uso. Estos eventos podrían tener como objetivo, por ejemplo, promover el conocimiento, o recaudar fondos. Más importante aún, se argumenta que el acto mismo de producir la música por medios electrónicos, o la existencia misma de los reventones, se puede considerar una forma de protesta. La música no vive sólo en su contenido lírico, pero en las modalidades de su uso. El científico social Theodor Adorno (1988-2006) sugiere que la dinámica interna de una pieza de música puede y debe funcionar como una respuesta directa al capitalismo y la guerra. Por otro lado, el filósofo alemán Walter Benjamin (1892-1940) llega a la conclusión de que, una vez que el arte es despojado de su aura a través de intervenciones tecnológicas, su labor cultural se convierte necesariamente en una cuestión de política.

Todo esto es para decir que la música no necesita contener explícitas referencias verbales a las situaciones políticas y sociales. La forma en que la música es producida y utilizada puede considerarse como un proceso político en sí mismo, reflexionar y responder a las relaciones de poder entre cualquier entidad, desde las grandes estructuras internacionales hasta las personas y las máquinas.

The KLF y su evidente enfoque anárquico hacia los valores que se esperan de un músico profesional está reflejado en sus siglas que significan Kopyright Liberation Front, su idea era que cualquier autor-identidad que se estableciera a través de la música de baile debería ser redefinido constantemente por su trabajo, no sólo a través de muestras y remixes, sino dentro de la fiesta en sí. Las actuaciones en directo de DAF se entregaban con tanta intensidad que un concierto de 1980 en Düsseldorf, Alemania, el inmueble tuvo que ser tomado por asalto por la policía porque la gente estaba fuera de control.

KLF / What time is love


Deutsch Amerikanische Freundschaft – DAF / Der Mussolini

Por otro lado a finales de la década de los ochenta, la inestabilidad política y social, unido a los continuos conflictos internacionales, llevó a Matthias Roeingh, mejor como ‘Dr. Motte’ a convocar una manifestación en contra de la guerra y a favor de la paz y el entendimiento social, con una peculiaridad, y es que en esta manifestación pacífica el protagonista era la música, en concreto la electrónica. Así, en 1989, coincidiendo con la caída del muro de Berlín, se celebró el primer Love Parade. En esas mismas latitudes, la agrupación berlinesa Atari Teenage Riot se caracteriza por ser profundamente política, mezclan puntos de vista del anarquismo, antifascismo y anti-nazismo, fusionando ritmos hardcore y sonidos techno, crearon el digital hardcore como música de protesta.

Love Parade / You can’t stop us, Love parade 2001 anthem
A pesar de no contar con una escuela propia de música electrónica, la eclosión y posterior auge de este acontecimiento atrajo a DJ’s de las míticas escuelas de Detroit y Chicago


Atari Teenage Riot
Durante un show en Berlín en mayo de 1999 los miembros de la banda fueron arrestados por incitar a los concurrentes a la violencia y por causar disturbios contra la policía

A su vez el ultra heavy beat the KMFDM ha estado, desde sus inicios, empapado de tintes políticos e inconformidad social, recientemente la banda apoyó abiertamente el movimiento #OccupyWallStreet. Re hicieron su tema clásico A drug against war, y se convirtió en el himno oficial del movimiento de ocupación. A principios de este año, Nortec Collective publicó a través de su cuenta de Twitter, un enlace donde regalaban sus rolas, en protesta a la iniciativa de ley de cese a la piratería en línea, SOPA. Finalmente, la compleja arquitectura de sonidos hipnóticos y ritmos constantes definen el estilo único de Winterkälte, la distorsión y el ruido, reclaman en contra de la industrialización y su impacto negativo en el medio ambiente.

KMFDM
A Drug against Wall Street puede ser descargada totalmente gratis aqui

Nortec Collective
Promoviendo el hashtag #ElDownloadEsCooltura la agrupación determinó su postura contra la iniciativa SOPA

Winterkälte / Incinerator

Así que tomen sus sintetizadores, programen sus samplers, afinen sus guitarras y hagan la revolución!

Ministry / New World Order

si conocen más artistas compártanlos, si sus rolas tienen algo que decir, también..

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